¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje se constituye en todo proceso activo, como lo señala Xavier Vargas Beal en su artículo “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias”, como acto mental de apropiación de la realidad, a traves del descubrimiento de significados, bajo esquemas conceptuales referenciales y operativos en el ámbito social (interacción con otros sujetos).
El aprendizaje, no parte de ideas preconcebidas, porque la estructura cognitiva del sujeto, se va forjando mediante la asimilación y acomodación de contenidos. Si partimos del hecho de que es producto de un proceso integrador e interactivo, estamos asumiendo el hecho de que todo conocimiento se construye y propicia una modificación estructural en el sujeto. Cuando hablamos de aprehensión de la realidad, con respecto a un aprendizaje situado, estamos hablando de una reapropiación del mundo de contenidos, por parte del sujeto, mediante ambientes escolares propicios y de contenidos formulados por facilitadores de saberes culturalmente convalidados.
Por medio de las operaciones de aprendizaje, la cognición que delimita las fronteras entre el sujeto y la realidad, plantea la posibilidad de una apropiación personal, que va de una asimilación de conocimientos en su vida cotidiana y hasta el campo académico y laboral.
Para Piaget, el individuo, como agente activo juega un rol transformador del medio, en la medida en que construye su entorno, en los que se perfilan necesidades, intereses, preferencias, capacidades, actitudes, aptitudes, vocaciones, en síntesis, todo aquello potencialmente significativo para el sujeto, en función del grado de vinculación que todo ello guarde con el desarrollo de sí mismo.
En relación de estas connotaciones sobre el aprendizaje, es importante mencionar que en todo proceso de construcción del saber, es fundamental la reorganización por parte del sujeto de sus esquemas de entendimiento de la realidad, los que le permitirán, penetrar armónicamente al ambiente social.
También debido a que es en la acción y no solo el pensamiento que el estudiante opta por un modo de estar en el mundo, al aprehenderlo, al apropiarse de él de manera específica, y porque es en la acción que el conocimiento toma el sentido de manera singular para cada estudiante.
Con lo anterior, quiero señalar que todo fenómeno cognitivo, nos emite a un complejo proceso de asimilación, en función de la acomodación de saberes, es decir, una forma de reorganización de las formas de entendimiento, ya que el alumno no refleja suficientemente su capacidad para aprehender de su realidad, mediante las respuestas a unas simples preguntas.
El aprendizaje se constituye en todo proceso activo, como lo señala Xavier Vargas Beal en su artículo “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias”, como acto mental de apropiación de la realidad, a traves del descubrimiento de significados, bajo esquemas conceptuales referenciales y operativos en el ámbito social (interacción con otros sujetos).
El aprendizaje, no parte de ideas preconcebidas, porque la estructura cognitiva del sujeto, se va forjando mediante la asimilación y acomodación de contenidos. Si partimos del hecho de que es producto de un proceso integrador e interactivo, estamos asumiendo el hecho de que todo conocimiento se construye y propicia una modificación estructural en el sujeto. Cuando hablamos de aprehensión de la realidad, con respecto a un aprendizaje situado, estamos hablando de una reapropiación del mundo de contenidos, por parte del sujeto, mediante ambientes escolares propicios y de contenidos formulados por facilitadores de saberes culturalmente convalidados.
Por medio de las operaciones de aprendizaje, la cognición que delimita las fronteras entre el sujeto y la realidad, plantea la posibilidad de una apropiación personal, que va de una asimilación de conocimientos en su vida cotidiana y hasta el campo académico y laboral.
Para Piaget, el individuo, como agente activo juega un rol transformador del medio, en la medida en que construye su entorno, en los que se perfilan necesidades, intereses, preferencias, capacidades, actitudes, aptitudes, vocaciones, en síntesis, todo aquello potencialmente significativo para el sujeto, en función del grado de vinculación que todo ello guarde con el desarrollo de sí mismo.
En relación de estas connotaciones sobre el aprendizaje, es importante mencionar que en todo proceso de construcción del saber, es fundamental la reorganización por parte del sujeto de sus esquemas de entendimiento de la realidad, los que le permitirán, penetrar armónicamente al ambiente social.
También debido a que es en la acción y no solo el pensamiento que el estudiante opta por un modo de estar en el mundo, al aprehenderlo, al apropiarse de él de manera específica, y porque es en la acción que el conocimiento toma el sentido de manera singular para cada estudiante.
Con lo anterior, quiero señalar que todo fenómeno cognitivo, nos emite a un complejo proceso de asimilación, en función de la acomodación de saberes, es decir, una forma de reorganización de las formas de entendimiento, ya que el alumno no refleja suficientemente su capacidad para aprehender de su realidad, mediante las respuestas a unas simples preguntas.
JOSE VIRGINIO ALMAZAN CALDERON

Hola José Virginio.
ResponderEliminarMe parece muy interesante y completo tu análisis sobre el aprendizaje y desarrollo de competencias. Coincido contigo y la propuesta del autor cuando se concibe el aprendizaje como un proceso activo, un acto mental de la apropiación de la realidad.
De tal forma que al igual que tu creo, que en el proceso académico, el aprehender no tiene sentido si el sujeto no encuentra utilidad al concepto aprehendido, es decir, en la apropiación de competencias debe ser a través del aprendizaje.
Saludos.
Hugo Sergio